Pero en esta ocasión hice algo que he decidido adoptar como hábito desde hace un par de meses: poner papel y boli en la mesa y coger un boli mientras me reúno para apuntar cosas... Algo a lo que el uso del teclado y ratón me ha ido desacostumbrando paulatinamente desde hace ya varios años.
Es curioso cómo en ese momento me sentí... tremendamente humano, poderoso incluso. Y seguí la reunión con más interés y actividad que en ocasiones anteriores.
Pensé en todo lo que estamos perdiendo desde que usamos la IA. El último informe PISA ha arrojado una conclusión muy inquietante: los alumnos están dejando de pensar porque dejan que la IA piense por ellos...
La tecnología nos está dando un mundo de posibilidades infinitas, lo sé yo bien, que vivo de ella por mi profesión... Y, sin embargo, tanta posibilidad me estresa, me pierde, me bloquea...
Y, sin embargo, solo tenía que hacer algo tan humano como coger un boli para, de pronto, recuperar una sensación de poder que hacía ya un tiempo que no sentía.
Leer... Escribir... Recuperar el control. Que no se pierda.
