domingo 5 de julio de 2009

Untonio, 3 meses después...

La última vez que escribí en este blog fue hace más de tres meses, y era para expresar que sentía un vacío. La vida cambia, y los vacíos se llenan, pero lo que se usa para rellenar un vacío hace que aparezca otro ya que tal y como nos enseñaron en el colegio la materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma.

Dada la circunstancia os voy a resumir que ha pasado en estos tres últimos meses y medio:

- Fuí al Parque Warner y me monté cinco veces en la montaña rusa de Superman, dos en la de Batman y dos en la Stunt Fall (cosa fina, oigan).

- En Semana Santa volví a no coger vacaciones y confirmé de nuevo que la Semana Santa en Sevilla es muyyy agobiante.

- Se inauguró el metro de Sevilla... 40 años después de empezar a construirlo... y claro, en esta bendita ciudad todo lo que supone una novedad es acompañada de la actitud más absurda de los sevillanos (y no sevillanos). Yo creo que fui la única persona que se sacó un billete del metro para ir a un sitio porque me hacía falta, pero claro, la gente estaba super ocupada colapsando el metro por el simple gusto de darse paseitos en él...

- En la Feria de Sevilla me lo pasé de puta madre, a excepción de la resaca del martes (menos mal que no había que trabajar ese día)... la de Jerez fue súmamente lamentable, viví el Viernes más patético de mi vida y casi da lugar a un post en este blog de esos en los que me autoflagelo, pero ya dije que eso quedaba descartado en este blog. Juré y perjuré que no volvería a pisar la Feria de Jerez NUUUUUNCAAA!!

- He desmenuzado toda la discografía de Guster, son grandes, muy grandes...

- He vivido el Junio más largo de toda mi vida, y me he dado cuenta de dos cosas: la primera que me equivoqué al cambiar de curro... sí, así de simple y de prematuro (sólo 9 meses después). Me he dado cuenta de que el cambio no ha sido para mejor y que la intuición es casi siempre la mejor consejera... cuando me entrevisté para entrar en mi actual trabajo me gritó al oído que rechazase la oferta, no le hice caso y ahora el tiempo y las circunstancias le han dado la razón.

- Me he planteado dar un cambio gordo a mis perspectivas laborales... puede pasar por oposiciones o por otra cosa... no se qué pero algo hay que hacer.

- He cumplido 26 años, me han regalado 4 libros, el juego de los Sims 3, el micro y la batería del Guitar Hero y muchos chupa chups!!!

Y ahora sólo queda ver que me depara el verano. Por lo pronto un concierto de Metallica y un viaje a Rumanía ;)

Mientras tanto os dejo con una canción de los Kaiser Chiefs que me encanta tocar en el Guitar Hero:


Kaiser Chiefs - Ruby - The funniest movie is here. Find it

Desde la madrugada jerezana... A.J. River :)

martes 17 de marzo de 2009

El Vacío

Dije que iba a guardar mi corazón en una cajita cuando escribiese en el blog, pero hoy lo voy a sacar un poco porque me hace falta. Y advierto que me va a salir un post muy chungo.


Todos ocupamos un espacio. A veces, ocupamos más espacio del que imaginamos. Ocurre a veces que cuando uno se va de un sitio deja de ocupar ese espacio y entonces queda un vacío. Hace dos semanas despidieron a dos compañeras de mi departamento en el trabajo, y hoy se ha ido un compañero extranjero a su país y el resultado de todo esto son tres espacios vacíos.

Yo dejé un espacio vacío, quizá muy pequeño cuando me fui de mi anterior curro, lo dejo todas las semanas cuando dejo Jerez y me vengo a Sevilla a trabajar.

Cuando volví de Polonia dejé un espacio vacío y Polonia dejó un espacio vacío en mi, que encima nunca se llegó a llenar del todo. Y cuando algunos compañeros se fueron de Polonia antes que yo también se notó el vacío.

Y eso que estoy hablando de vacío que se compensan con el relleno de otro vacío anterior, porque luego están los vacíos que nunca más se vuelven a llenar... pero de esos prefiero no hablar.

La cuestión es que a veces notamos que estamos llenos de pequeños orificios, vacíos, que nos hacen ver lo incompletos que somos y lo felices que éramos cuando esos vacíos estaban llenos.

Quier acompañar este post de una canción. Sigo con Guster, cuyas canciones a veces llenan un poquito mis vacíos.

lunes 2 de marzo de 2009

Parachute

Esta noche quiero hablar de una canción, que durante cuatro años pensé que era de Coldplay.

Resulta ser que yo soy un buen pirata de la música, como el 99 % de los seres humanos y cuando me dió por conocer Coldplay me bajé su primer disco de la mula, el Parachutes. La cuestión es que cuando escuché el corte 7 del disco, titulado como Parachutes me encontré con una canción que no desentonaba para nada con el disco y que duraba poco más de 5 minutos. Sin embargo no hace mucho casualmente descubrí que la auténtica parachutes es una canción corta de 46 segundos, mucho más sosa, y que la que yo conocía era una canción del grupo yanki Guster titulada "Parachute" en singular, la cual algún lumbreras había tenido la idea de hacerla pasar por la de Coldplay para que todos conociesen "accidentalmente" la música de Guster.

Aún así, "Parachute" es una gran canción, de esas que dan un subidón al ánimo y a la autoestima al escucharlas, aún más si sabes la letra. Me he propuesto como reto ser capaz de tocarla con la guitarra (si algún día me da por practicar en serio, cosa que no hago...).

Esta es la canción, espero que os guste:






Se la dedico a todo aquel que al escucharla, piense que, a pesar de todo, la vida vale la pena.

domingo 1 de marzo de 2009

La Autoayuda, Eurovisión y cosas varias

Wayne W. Dyer es un reputado catedrático de psicología que se ha hecho de oro vendiendo libros de autoayuda. Si te da por leerlos, verás que su obra es una paradigmática evolución hacia la paja mental. Pero en estadíos tempranos, Dyer tuvo a bien escribir EL libro de autoayuda, y para los que no sepan de que hablo me refiero a "Tus Zonas Erróneas", un libro de autoayuda que en mi humilde opinión debería ser el único que estuviese permitido venderse. En ese libro hay una frase que cuando la leí se me quedó grabada a fuego, aunque últimamente la tenía un poco "tapada" y decía lo siguiente:

"Sé un hacedor, no un crítico"


Yo supe aplicar muy bien a mi vida esa frase, y ahora resurge con más fuerza, ya que en mi día a día tengo que cruzarme con muchos críticos, que son más felices riéndose de las personas que molestándose en conocerlas.

Es por eso que voy a hablar de una ex-afición mia que seguro será carne de tertulia entre mis críticos: Eurovisión. A mi me gusta Eurovisión desde que lo vi en 1989 por primera vez y lo he seguido año tras otro, excepto el pasado, que entre el Chikilicuatre y que estaba de viaje en la Bella Italia pasé de verlo. Me gusta tanto que invertí esfuerzos hace 3 años en hacer un simulador de los marcadores de eurovisión que podreis visitar aquí (si la web sigue funcionando).


Hoy he visto la preselección de Eurovisión de TVE en la que Soyaya la del Poyeya nos representará, y desde ya vaticino que Soyaya es un pasaporte al puesto 17 o 18 de la clasificación final, y es que Eurovisión es algo que ha dejado de estar al alcance de los españoles. No digo esto por lo típico de "Eurovisión es política", sino porque en Eurovisión hay dos tipos de música: la música de calidad ínfima (grupo de España) y la música de calidad ínfima currada (grupo del Este de Europa). De vez en cuando sale una excepción en forma de calidad musical, pero eso se sale de Eurovisión y normalmente acaba en los puestos más bajos de la tabla. Algún día hablaré de las canciones eurovisivas demasiado buenas para haber participado en el festival.

Y hablando de música, voy a hablar de la música que me da por escuchar. Soy bastante variado en estilos y del mismo modo que tengo rachas que me da por escuchar indie, soft rock, hard rock o rock rústico de lomo ancho (pónganle la coletilla que guste) a veces me da por escuchar otras cosas como Mike Oldfield, Era, Enya o lo que escucho en el momento que escribo esto: Folk Norirlandés. Y ahí hay una artista que se sale, Cara Dillon. Si os atrae el tema, no le pierdan la pista...


domingo 22 de febrero de 2009

María Teresa Campos

Comiendo hoy con Pablo y su novia Marta, me ha hecho un comentario que ha despertado en mi mente una de esas asociaciones que hacemos inconscientemente y por las cuales nunca tenemos conocimiento de ello: todos los malagueños se parecen a Maria Teresa Campos.

La verdad es que el hecho de saberlo me alegró soberanamente el día. El origen de esa extraña inconexión que siempre he tenido con todo lo relacionado a Málaga no era ni mucho menos la traumática experiencia de vivir con 6 años en un montículo perdido de la mano de Dios cerca de la capital malagueña, no, no... ¡¡la culpa es de Maria Teresa Campos!! Claro, no podia ser de otra forma, Pablo me ha abierto los ojos, a partir de hoy, veré Maria Teresas Campos todos los días!! entonces lo entenderé todo y seré mucho más feliz :)

Gracias Pablo!!

No es el mejor día para volver

Desde luego que no, pero hay una extraña ley que se repite cada vez que hago algo en el momento más inoportuno: sale bien. Así que ahora, justo cuando menos me apetece abrir un blog lo abro, para escribir chorradas y cosas que se me pasen por la cabeza. Eso si, esta vez, el alma me la dejo en casa y el corazón en una cajita, no vaya a ser que la gente se aficione a ellos.

Welcome Back!!