sábado, 2 de mayo de 2026

¿Cómo no caer en el pesimismo?

Hoy he pasado el día con mi madre y mi hermana. Es primero de Mayo, Fiesta del Trabajo, y la cuidadora de mi madre libraba, así que mi hermana y yo teníamos que cubrirla. Ha sido un día bonito, con un tiempo maravilloso, aunque he tardado casi dos horas en llegar a Jerez desde Sevilla en lugar de la hora y diez minutos habituales. Ya se sabe... las temperaturas suben y todos a Cadizfornia, que está muy de moda.

A la vuelta a Sevilla, por la noche, no he tenido tanto problema y he tenido tiempo de pensar. Conforme iba conduciendo, me iba dando cuenta de la cantidad de cosas que me joden en la vida. Es un ejercicio totalmente antiterapéutico, ya que siempre se nos incita a pensar en lo bueno que tiene la vida... y joder, si lo hago, ¡no me queda otra! Pero ¿cómo evitar caer en el pesimismo cuando el mundo se llena cada vez de más cosas que joden?

Me jode el FOMO de la gente. Todos quieren ir al mismo sitio, al mismo tiempo y en las mismas fechas. Ya nada se puede disfrutar: la Feria de Abril, las playas de Cádiz, un viaje a donde sea. A ver... siempre ha habido sitios populares y concurridos, pero es que ahora es horrible.

Me jode darme cuenta de que estamos gobernados por políticos mediocres, de cualquier color. Cuando cumples más de cuarenta años caes en la cuenta de que esos políticos que creías más experimentados y curtidos que tú, con criterio y competencia para desempeñar su labor, son el equivalente a ese inútil que tienes en el trabajo y al que le dan la patada hacia arriba porque no saben qué hacer con él y es caro despedirlo. Ves cómo el puente del Centenario de Sevilla se ha quedado con la obra a medio hacer, las carreteras de circunvalación colapsadas porque la segunda circunvalación también la dejan a medias, y los trenes funcionan mal y están saturados... Y todo eso lo unes a un montón de cosas que no funcionan, patrocinadas por políticos que hacen gala de un cinismo insultante y nos tratan como a imbéciles.

Me jode la gente que no se resigna a que el límite de velocidad en autopista son 120 km/h. Que te pillen por el carril izquierdo circulando a esa velocidad y se dediquen a pegarse a tu maletero y hacerte luces, generando más inseguridad si cabe... ¿Es que no ven el cuentakilómetros?

Me jode vivir en una ciudad vendida al turismo, donde todo es cada vez más de cartón piedra y donde nada de lo nuevo que se construye se hace pensando en quienes vivimos en ella, sino en quienes vienen de fuera.

Me jode la música que se hace hoy en día. Se han anunciado tres conciertos de Karol G en Sevilla y las entradas se han agotado en minutos... Tomemos a Karol G como síntoma de lo que es la música a día de hoy: gente que no sabe cantar y que hace música sobreproducida y sin ningún sentimiento. Pero es lo que está de moda y hay que ir —véase el párrafo sobre lo que me jode el FOMO de la gente—.

Me jode ver la Isla de la Cartuja hecha un vertedero, con edificios semiarruinados. Con lo bonita que era la Expo 92... con lo bien que podría estar esa zona... y cómo puede haber tantísima dejadez.

Bueno, yo qué sé... el mundo se empeña en llenarse de cosas que me joden. Y en terapia me dicen que tengo que ver el lado bueno de las cosas... A veces parece una broma de mal gusto.